• Estufas de Pellet

    Estufas de Pellet

    26 de Junio de 2014 a las 14:41

    Diferencias de funcionamiento en comparación con otros combustibles

    El pellet no proporciona calor instantáneo, por eso es importante la regulación y programación de la instalación para que se acomode a los tiempos de funcionamiento deseados. Lo mismo pasa con el ACS, estamos acostumbrados a calderas de gas o gasoil, que calientan el agua de manera instantánea cuando abrimos el grifo. Para conseguir esto con una caldera de pellet, habría que mantener la caldera caliente permanentemente. Hay un par de modelos de calderas que han optado por este principio de funcionamiento, utilizan un acumulador de ACS para tenerla preparada a la temperatura necesaria. En España, con climas templados y con una temporada de calefacción mucho menor que en los países nórdicos, compensa económicamente la instalación de un acumulador de ACS frente al consumo de pellet para mantener la caldera caliente para el ACS en los periodos de no calefacción.

    Precios y ahorros energéticos

    Ahorro energético en principio no hay, la vivienda consume lo mismo independientemente del combustible. Otra cosa es el balance de emisiones de CO2 o el ahorro económico.

    Si es cierto, que cuando se cambia una caldera antigua de gasoil, con un rendimiento menor, por una caldera nueva de pellet con un rendimiento mayor, si se produce un ahorro energético. Si además esta caldera tiene una buena regulación de la calefacción y modulación, optimizaremos en lo posible el consumo de la instalación de calefacción.

    El pellet cuesta actualmente un 50%-60% menos que el gasoil. Cuanto mayor es el consumo de la instalación, mayor es el ahorro frente a la inversión y por tanto más rápida la amortización. Así los edificios de viviendas con calefacción centralizada y los edificios de usos públicos, hostelería…son los más favorecidos económicamente. Pudiéndose amortizar el cambio para grandes consumos en el primer año.

    El ahorro económico depende del consumo actual de la instalación. El coste de una instalación es muy similar para viviendas en climas más fríos y mas templados. Sin embargo, en un clima en el que gasten 3000 l. de gasoil al año, amortizarán la instalación en la mitad de tiempo que donde gasten 1500l. Puesto que el periodo de amortización depende del coste del equipo y del tipo de instalación y esto puede ser muy variable.

    Es importante resaltar que la mayor parte de la instalación necesaria es común, independientemente del precio de la caldera. Así pues la diferencia entre una instalación con una caldera más o menos económica no es tanta como puede parecer al principio.

    En el caso de instalar una estufa de aire sin sustituir la caldera de gasoil, se puede reducir un 30% del consumo, con una inversión e intervención sensiblemente menor que con una caldera o una estufa de agua. Así que ésta es una buena primera aproximación al pellet, si no se está seguro de acometer una inversión mayor.

    Proceso técnico de la instalación:

    3. Contactar con un técnico para estudio de posibilidades

    El estudio consistirá en el análisis de la orientación, tipo de carpinterías, m2 de huecos y de fachada y aislamientos existentes. La demanda térmica depende del tipo de emisores que se utilicen. Si es una instalación existente, normalmente se adecuará a los emisores (radiadores o suelo radiante). Si la instalación es nueva también, pero habrá que calcular la cantidad necesaria de agua caliente, usuarios, número de baños….

    4. La instalación

    ¿Cómo afecta a la vivienda?

    En el caso de una caldera, fisicamente afectará en la ocupación del espacio de la caldera, el silo, la instalación necesaria y la salida de humos. La caldera irá obligatoriamente en una sala de calderas aparte, a partir de 70 kW de potencia (para instalaciones medianas, grandes como edificios públicos, instalaciones centralizadas para viviendas…) En una vivienda unifamiliar, la caldera se puede ubicar en cualquier lugar, cerrado, a cubierto y con una mínima ventilación. El espacio deberá soportar el peso de la caldera (habitualmente más de 120 kg) y tener espacios mínimos para realizar trabajos de mantenimiento. Habitualmente su ubica en el garaje o el trastero.